VIDEO Resumen por los 100 años de la Escuela Normal
"Es la primera vez después de tanto tiempo que fui mi propio cliente, y me hacía falta experimentarlo. Por supuesto, iba chequeando con amigos a medida que avanzaba y escuchaba sugerencias. Pero la verdad es que prácticamente descarté todo lo que me decían. Yo sabía que el video estaba bien" --Lammer
Acostumbrado a estar siempre detrás de cámara, no se siente cómodo con la entrevista. Pero es profesional. La acepta y se relaja. Lo que no pensó ni un segundo fue en aceptar el desafío de hacer el video conmemorativo de los 100 años de la Escuela Normal. "Soy ex alumno, lo quiero hacer. Yo me hago cargo", le dijo
Demian Lammer a Lidia González, de la comisión organizadora de la fiesta, cuando le pidió un presupuesto. Lidia pensó que Demian no había entendido. Y le preguntó cuánto costaría. "Nada", fue la respuesta y Demian se puso el proyecto al hombro. Literalmente.
Puso todos los recursos disponibles de su productora "Pandax" al servicio del video, no utilizó asistentes durante todo el rodaje, ni en la edición. Incluso estaba dispuesto a poner dinero de su bolsillo si era necesario. "Cuando el guion estuvo listo –relata- lo llamé a Ricardo Posatti, (el locutor oficial del Grupo Clarín o de Caiga Quién Caiga), y le conté el proyecto. No me quiso cobrar. Yo tenía pensado pedirle un descuento porque lo iba a pagar de mi bolsillo, pero me sorprendió. Le envié el guión y a las dos horas tenía el audio en mi computadora. No sólo es un gran profesional, para mí una de las tres mejores voces masculinas de la Argentina, sino que también es una gran persona".
Más allá de las 20 mil visualizaciones on-line que sumó el video en apenas cinco días (todo un récord histórico para nuestra ciudad), Demian explica que su realización lo llenó de satisfacciones. La primera, y principal, es haber realizado el video simplemente "porque tenía ganas". Es que, desde que obtuvo su licenciatura en Imagen y Sonido de la UBA, siempre ha trabajado a pedido y a medida. "Es la primera vez después de tanto tiempo que fui mi propio cliente, y me hacía falta experimentarlo. Por supuesto, iba chequeando con amigos a medida que avanzaba y escuchaba sugerencias. Pero la verdad es que prácticamente descarté todo lo que me decían. Yo sabía que el video estaba bien", asegura.
Una de las principales preocupaciones de Demian era la extensión: de manual, en este tipo de trabajos, la atención del espectador decae a los 5 minutos y él se había impuesto como meta una duración máxima de 10. La edición final es de 19 minutos y 29 segundos. "Me la jugué, porque todo me parecía interesante y aun así dejé mucho material afuera. Lo sorprendente fue cuando lo proyectamos en la Fiesta de los 100 años, que organizaron en la Estancia Santa Susana. Empezó a correr y todos de repente hicieron un silencio casi de misa. No voló ni una mosca. Incluso, hubo gente que me dijo que se quedó con las ganas de seguir viendo más".
El principal aliado en el proyecto de Demian fue Oscar Trujillo, quien le sumó la rigurosidad histórica al relato, y también estaba al pie del teléfono para cualquier necesidad: "Sabía perfectamente dónde estaba cada foto que podía ilustrar la parte histórica, e incluso me sugirió consultar en al Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Pública (CEDIAP) de Presidencia de la Nación". Ahí aparecieron varias joyas, prácticamente nunca antes vistas por la mayoría de los campanenses. Entre ellas, la foto del edificio de Av. Varela en plena construcción, con una profunda zanja pluvial a lo largo de todo su frente. En el fondo del horizonte todavía semi rural asoma limpia la torre del reloj del palacio municipal. O el plano de la placa en mármol que hoy se encuentra a la derecha de la entrada de la escuela, nombrando al presidente Perón y al ministro Pistarini, autoridades máximas durante su inauguración. "Ahí hay que agradecerle también a Martín Seguín, Secretario de Comunicación Institucional de la Municipalidad, porque hizo las gestiones oficiales para que nos liberaran las imágenes. Si no fuera por él, no me daban bola. Y también a mi hermano Federico, quien me ayudó en varias cosas, pero hizo magia para poder sacar las marcas de agua del CEDIAP, que hacían imposible utilizar las fotos. Muchos pusieron su granito de arena como ex alumnos o ex profesores. Tenía el mail lleno de mensajes con fotos e información relevante. Pero no había lugar. Por ejemplo, hay dando una vueltas una carta de Federico Leloir, a principios de los ’70, agradeciendo a los chicos que le habían puesto su nombre al Club de Ciencias de la escuela", comenta.
La pasión puesta por Demian (quien estima haber invertido al menos 120 horas hombre) se reflejó hasta el último día: "¡Habían puesto los banners de los 100 años en la entrada del edificio, y esa imagen no podía falta!", explica. Pero si entre tantas, hay una toma que lo define, su firma de autor, es la toma de la biblioteca en penumbras y que de a poco se ilumina mientras van arrancando los tubos fluorescentes. También está en el cuidado de las luces en los testimonios de los ex alumnos que cursaron en el edificio original de la Escuela Normal. "Fue –dice- toda una mañana en la casa de Elida Mollo"; y también en el coro del final, a una cámara. "Fueron por lo menos 3 horas. Eduardo Oviedo se encargó de todo, e incluso compuso música incidental para sostener todo el relato".
En la introducción del video, empieza el suave teclado de Oviedo y puede escucharse la voz en off que dice: "Cerramos los ojos y volvemos a los viejos sitios. Las enormes galerías, limpias con aroma a aserrín y kerosene. Las prolijas filas donde recitábamos firmemente ‘Bandera de la patria, celeste y blanca’… uno cree que no se va a acordar de nada. Se crean amistades, proyectos, historias, promociones. Ese patio que tantas rayuelas, tantos juegos, tantas sentadas en el mástil… tanta risa. ¡Saquen una hoja! Los lugares que he recorrido… todos lo han hecho. Antes o después. Cosas y valores que tuvieron su lugar y sus maestros en esta querida escuela…" Hasta ese texto escribió Demian, quien aclara con una sonrisa: "Mirá que nací en La Plata ¿eh?". Sí, es verdad: Demian Lammer nació en La Plata, y llegó a nuestra ciudad cuando tenía 15 años. Pero después de este video, está claro que su lugar en el mundo es Campana: "Mi viejo trabajaba en Techint y lo transfirieron a Campana. Arranqué en la Normal en tercer año y me recibí de Bachiller. Con los años, se jubiló y mis viejos se volvieron a La Plata. Mi hermano y yo nos quedamos. Con mis compañeros del secundario nunca dejamos de vernos. Hasta tenemos un grupo de WhatsApp. Mi sentido de pertenencia con la Normal está intacto. Ahora más que nunca".
Demián en la casa de mollo, donde grabó a ex alumnos que asistieron a clases en el edificio original.
La ‘selfie’ de eduardo oviedo, junto al coro de ex alumnos y profesores que grabó el himno de la escuela normal para el video conmemorativo.